Alquimia para convertir ingenieros en directivos


Los másteres para ingenieros suplen sus carencias y les convierten en gestores deseados.

Los ingenieros sirven para todo. Lo dicen, al menos, los industriales, aunque si se trata de dirigir una empresa nunca está de más que tengan formación específica. Los másteres para ingenieros, o con una orientación claramente técnica, son una opción para quienes llevan algunos años ejerciendo y quieren aspirar a puestos directivos, o incluso para quienes acaban de terminar la carrera. Las siglas MEM, Master of Engineering Management, puede convertirse en una marca popular para referirse a este tipo de estudios.

El nombre se está haciendo conocido en Estados Unidos, donde universidades como Dartmouth, Cornell y Duke han formado un consorcio para promover estos programas, que duran 15 meses más unas prácticas de verano. En España hay cursos similares, al menos conceptualmente. ‘No es algo tan exótico’, señala Jesús Rodríguez Cortezo, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid. En colaboración con la Escuela de Organización Industrial (EOI), ya llevan cinco años impartiendo un Máster de Dirección Industrial, destinado a ingenieros, aunque puede entrar gente de otras carreras. Tiene reconocimiento de MBA, ‘que lo que identifica es un nivel de excelencia’.

En los MEM estadounidenses no se requiere experiencia para entrar, señala Robert Graves, profesor de la Tuck School of Business y de la Thayer School of Engineering de Dartmouth. En España, en cambio, se realizan a menudo con entre 3 y 10 años de experiencia laboral. ‘Para entonces has tenido tiempo de hacer autocrítica. El recién licenciado no se da cuenta de sus carencias‘, explica Rodríguez Cortezo. El temario hace énfasis en la gestión de recursos humanos, la dirección de proyectos, las relaciones internacionales… Pese a lo que pudiera pensarse, no tienen más matemáticas que otros másteres. ‘Los ingenieros no nos dedicamos a resolver integrales’, bromea el decano.

Hay partes de un MBA que se tratan con menor profundidad, como el marketing. A cambio, se trata de compensar la falta de conocimientos económicos, en materia de dirección financiera, por ejemplo. ‘Tener una ingeniería y estudios de gestión da un valor añadido que no tiene el que sólo es economista‘, apunta Carles Roig, director del máster en dirección de operaciones y servicios de Esade. Cuesta 25.500 euros y tiene 30 alumnos al año, de los cuales 65%-70% proviene de las ingenierías.

Buscamos la heterogeneidad, la gente con experiencia, hábil en varias disciplinas. Los economistas tienen más capacidad de integración y los ingenieros son más analíticos‘, resume. En los másteres estadounidenses sólo los más talentosos de los no-ingenieros son admitidos.

En IE Business School no tienen másteres específicos para ingenieros, pero hasta un 35% de los alumnos de MBA lo son. ‘En los últimos 5 años casi se ha duplicado su presencia‘, afirma Julián Trigo, director de admisiones. El porcentaje es aún mayor en cursos como el de Director de Sistemas Informáticos, o el de logística.

En ellos se busca la unión entre la tecnología y el negocio‘. En eso coincide Juan Roure, profesor de IESE, que se doctoró en Gestión Ingenieril en Stanford. ‘Se hace más énfasis en las empresas tecnológicas, algo que quizás no se hace en España, aunque también hay menos empresas de ese tipo’.

A juicio de Germán Alcayde, associate principal de los cazatalentos Bao & Partners, los másteres específicos para ingenieros enfocan a los alumnos, sean ingenieros o no, a empresas especializadas, mientras que los MBA dejan abiertas más puertas. Robert Graves destaca que los MEM permiten evitar la separación entre el mundo empresarial y el de la ingeniería.

Caminos e industriales, los preferidos para ir rápido

Las constructoras prefieren a los ingenieros para sus puestos directivos, porque están acostumbrados a los plazos. Sólo hace falta que sepa manejarse con la gestión, algo que puede solucionar un máster. ‘Las compañías grandes, con presencia en varios países, piden ingenieros con experiencia, que hayan tocado obra’, señala Germán Alcayde, associate principal de los cazatalentos Bao & Partners. ‘Son capaces de dirigir muchos centros de negocio’.

A su juicio, son los ingenieros de caminos los que más lejos llegan en las empresas. No en vano, los máximos dirigentes de algunas de las principales constructoras españolas son de esa especialidad. ‘Algunos se quedan en una dirección técnica’. Ahora están pidiendo ese perfil sobre todo para Australia, Estados Unidos y Asia-Pacífico.

La ingeniería industrial es otra de las más reclamadas, debido a su orientación económica y organizativa, ya en los últimos cursos de la licenciatura.

Julián Trigo, de IE Business School, cita al consejero delegado de Banesto, José García Cantera, que es ingeniero industrial y MBA por el IE, aunque considera que todas las especialidades de ingeniería tienen salida en los altos puestos de dirección.

Quizás sea porque, como dice Robert Graves, profesor de Dartmouth, ‘los ingenieros resuelven problemas centrados en los detalles, tienen agudeza intelectual para resolver problemas que afectan a organizaciones complejas‘.

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